Llevo más de un mes sin escribir en este blog, la faena me puede y no se de donde sacar el tiempo para ir actualizando este pequeño lugar que he dejado abandonado desde que cumplió su primer aniversario, el 31 de marzo. Durante todos estos días que han pasado he pensado mucho en varios temas que me hubiera gustado poder escribir aquí pero con el tiempo he considerado que ya era demasiado tarde, por ejemplo me hubiera gustado hablar de la última edición del Saló Internacional del Còmic de Barcelona, pero fue a principios de abril y ya es agua pasada para muchos.

De lo que si quiero hablar es del día de Sant Jordí, que tampoco hace tanto, depende de como lo miremos claro, pero fue una jornada que la encontré interesante desde mi punto de vista, así que en unos momentos la crónica de mi Sant Jordi de este año.
Todo empezó, o terminó, cuando el martes me iba a dormir, eran las dos de la madrugada así que ya era oficialmente miércoles 23 de abril, el Día Internacional del Libro o como se dice en Catalunya, Sant Jordi o el dia dels enamorats (si, para los catalanes no sólo es el 14 de febrero como para el Corte Inglés…). El caso es que en la televisión salió el horóscopo y la previsión para todo el día era que Sagitario (mi horóscopo) tendría una jornada llena de suerte. Me fui a dormir esperando que fuera verdad, pero ¿que pasó? Ya por la mañana me dí cuenta de que era demasiado tarde como para llegar a clase, ¡menuda suerte! Pero yo había quedado después de clase para ensayar así que en marcha, dirección la Universidad.
En la estación de Renfe más cercana de casa pongo el billete para pasar a vías y no funciona ¡menuda suerte! Me tuvieron que cambiarlo. Llego a Plaza Catalunya con la Renfe, ese día mi hermano estaba trabajando en ella dando boletos para un sorteo de un viaje con AVE hasta Madrid, eche tres boletos por si acaso, no parecía que fuese un día de mucha suerte para mi… Ya os digo ahora que no me tocó ningún viaje.

Estoy ya en la puerta de la Universidad pero la portera del edificio parece que se ha ido así que la puerta esta cerrada y tengo que llamar al interfono, nadie viene abrirme así que insisto hasta que finalmente me abren, entro y resulta que casi nadie ha venido a clase, que se ha estado hablando de algo que no tocaba y que los que tenían que ensayar conmigo tienen la intención de irse a tomar algo en la terraza de algún bar, ni tan siquiera se acuerdan del dichoso ensayo ¡menuda suerte!
Vamos todo un grupo de la Universidad a tomar una rica sangría en una terraza cerca de Plaza Universidad, finalmente también se une mi hermano que ha terminado ya de trabajar, entonces es cuando todos decidimos ir a comer por algún lugar juntos y luego salir de fiesta todo el día hasta que el cuerpo no pueda más y si al día siguiente no se puede ir a clase, pues no se ve… Una idea que nadie le encontró inconveniente. Fuimos a para en un restaurante chino y luego ya en busca de algún local donde tamarnos alguna cerveza para irnos preparando para la noche.
Por el camino en busca de un bar paramos en la Rambla donde había una carpa de COMradio instalada en la que solicitaban firmas para que una de las calles de Barcelona fuera bautizada como la calle Capitán Trueno, evidentemente mi hermano no se pudo negar y yo tampoco aunque me resistí al principio. No podemos evitar dar soporte a una propuesta tan acorde con nosotros. Por primera vez me daba la sensación de que el día me podía sonreír.

Lamentablemente no todo fue como estaba previsto, todos excepto un par debíamos pasar por nuestra casa antes de seguir de fiesta, unos tenían que ir a trabajar, otros que terminar faena pendiente, otros a cumplir con deberes sociales, etc. El caso es que pusimos paréntesis en nuestra fiesta durante unas horas puesto que tuvimos que subir desde Barcelona hasta Sabadell para luego volver hasta la ciudad condal, ¡menuda suerte!
Ya de nuevo en Barcelona, después de tres horas (donde una y media fue de viaje y como no en el de vuelta el billete nuevo se me encallo en la máquina, salio bien esta vez),eso, que después de tres horas en las que estuvimos ausentes mi hermano y yo de la fiesta, nos encontramos con los demás en un bar de la Rambla del Raval, ahí nos ponemos a beber como era nuestra intención desde un buen principio, evadirnos del trabajo y los estudios. Más compañeros se unieron a la fiesta y la noche transcurrió muy bien. ¿Lo mejor de la noche en ese bar? Ahí conocí a Ramon Godino, actor que interpreta a Rai en El Cor de la Ciutat.

Quedamos que hablaríamos para un proyecto que estoy preparando junto a mi hermano y en que pensamos justamente en el para un papel. ¿Será casualidad? No creo, yo no creo en eso pero mientras intento saber cual es la causa pienso que a eso se refería la tarotista de anoche cuando dijo que tendría suerte… un poco tarde y ya oficialmente en jueves 24 pero me da igual, tengo un buen contacto para un futuro buen proyecto.
Hay que decir que la noche terminó en la terraza de uno de los compañeros de clase, estuvimos ahí tomando cerveza, charlando y pasando el rato. Cuando ya era realmente tarde decidimos irnos para casa, a clase no fuimos evidentemente, pero desgraciadamente uno tubo que ir a trabajar por la tarde con todo lo que ello conllevaba.
Bien, pues ya lo he contado, ya he dejado constancia de mi día de Sant Jordi, eso significa también que vuelvo a las andadas de la blogosfera, que no abandono el barco que es el blog y que en breve os voy a contar alguna cosa más, lo que pasa es que de momento estoy estresado puesto que la semana que viene son en Sabadell las III Jornadas Katteni (unas jornadas de manga, anime y demás), jornadas que organizo yo mismo con algunos más y en las que además estaré ahí presente haciendo tonterías encima de un escenario mientras presento concursos y tal, bueno, que si eso ya lo cuento la semana que viene. ¡Hasta entonces!